La Regulación Aeronáutica Venezolana RAV 61 establece que el uso de los dispositivos de instrucción para simulación de vuelo (FSTD) dentro de procesos de entrenamiento, evaluación o experiencia de vuelo está condicionado a su calificación inicial y continua, conforme a los requisitos definidos por la autoridad aeronáutica.
La calificación constituye el elemento central de la regulación. A través de este proceso se determina si un FSTD puede ser utilizado para satisfacer requisitos aeronáuticos dentro del sistema regulado. En consecuencia, la norma no valida el dispositivo por su existencia o capacidad técnica, sino por su condición de FSTD calificado.
La calificación inicial corresponde al proceso mediante el cual el dispositivo es evaluado para determinar su conformidad con los requisitos técnicos aplicables. Esta evaluación se realiza mediante la ejecución de pruebas que permiten verificar el desempeño del FSTD en relación con la aeronave que representa.
El instrumento técnico que sustenta este proceso es el Qualification Test Guide (QTG) o, según corresponda, el eMQTG, el cual contiene el conjunto de pruebas necesarias para demostrar el cumplimiento del dispositivo.
El QTG establece de manera estructurada:
- Pruebas objetivas, basadas en datos medibles.
- Evaluaciones subjetivas, orientadas al comportamiento del dispositivo.
- Criterios de aceptación.
- Parámetros de referencia y tolerancias.
La ejecución del QTG permite verificar que el FSTD reproduce condiciones de operación dentro de los márgenes aceptables definidos por la autoridad aeronáutica.
Como resultado del proceso de calificación inicial, el dispositivo recibe un nivel de calificación, el cual determina el alcance de su utilización dentro de procesos de entrenamiento, evaluación o experiencia de vuelo. Este nivel no es genérico, sino que está directamente asociado a la capacidad del dispositivo para representar condiciones operativas específicas.
La regulación no se limita a la calificación inicial. Establece la obligación de mantener dicha condición mediante la calificación continua, la cual implica la ejecución periódica de evaluaciones que permitan verificar que el dispositivo conserva las condiciones bajo las cuales fue calificado.
La calificación continua incluye:
- La ejecución recurrente de pruebas del QTG.
- La verificación del desempeño del dispositivo.
- La evaluación de desviaciones respecto a los parámetros establecidos.
Este proceso introduce un elemento determinante: la calificación del FSTD es condicional y dependiente del tiempo.
En este contexto, la norma contempla que un dispositivo puede perder su condición de calificado cuando no cumple con los requisitos establecidos, ya sea por desviaciones en su desempeño, falta de cumplimiento en los procesos de evaluación o incumplimiento de las condiciones de mantenimiento y control.
La pérdida de la calificación implica que el FSTD no puede ser utilizado para satisfacer requisitos de entrenamiento, evaluación o experiencia de vuelo dentro del sistema aeronáutico, hasta tanto se restablezca su conformidad mediante los procedimientos correspondientes.
En consecuencia, la calificación del FSTD no debe interpretarse como una certificación estática, sino como un proceso continuo de validación técnica sustentado en pruebas, evaluación y verificación permanente.
La RAV 61 establece así un criterio claro: el uso del FSTD dentro de procesos aeronáuticos depende de su capacidad de demostrar, de manera continua, que cumple con los requisitos técnicos definidos por la autoridad.