La aviación actual no se sostiene sobre la habilidad individual aislada. Se sostiene sobre sistemas diseñados para reducir riesgos operacionales.
El entrenamiento para las tripulaciones es uno de esos sistemas.
Cuando se analiza cualquier evento operacional incidente grave o accidente, estadísticamente siempre la falla técnica es en menor porcentaje. Lo habitual es la combinación de factores: degradación de sistemas, presión temporal, carga cognitiva elevada y decisiones tomadas bajo estrés. La diferencia entre un incidente grave y un accidente en la mayoría de las ocasiones es la calidad del entrenamiento previo.
Aquí es donde el concepto cambia de acuerdo al entrenamiento.
Entrenar no es repetir maniobras en condiciones previsibles. Entrenar es exponer a la tripulación, en un entorno controlado, a escenarios donde la gestión de amenazas y errores (Threat and Error Management) se convierte en el eje central de acuerdo al diseño curricular del entrenamiento.
En un vuelo real existen limitaciones para el entrenamiento evidentes como el entorno. No permite que el instructor genere condiciones y fallas múltiples deliberadas con libertad en tiempo y espacio. Tampoco se permite escalar condiciones ambientales adversas sin exponer la aeronave y la tripulación a un riesgo innecesario., y mucho menos permite reiniciar un escenario crítico en el punto exacto donde se produjo la desviación para repetirlo hasta consolidar la respuesta correcta.
El entrenamiento en simulador completo de vuelo ( FFS) sí lo permite.
Un simulador FFS reproduce con alta fidelidad la lógica de sistemas, la dinámica de vuelo y la interacción entre variables operacionales. Pero su valor real no está únicamente en la fidelidad técnica. Está en su capacidad para convertirse en una herramienta estructural de gestión del riesgo.
En un entorno de un simulador FFS, se pueden diseñar escenarios donde:
- Se combinan fallas de sistemas primarios y secundarios.
- Se introducen condiciones meteorológicas degradadas en fases críticas.
- Se genera carga cognitiva progresiva.
- Se evalúa la destreza, y pericia de la tripulación el para priorizar y mantener control.
La clave no es improvisar los escenarios. Es la intención pedagógica detrás del diseño curricular, los planes y programas de entrenamiento.
El entrenamiento para tripulaciones orientado en la gestión del riesgo requiere estructura curricular de acuerdo a los programas de entrenamientos requeridos aprobados por la Autoridad Aeronáutica (AA). Es por esto que se requiere dentro del programa de instrucción una justificación objetivos definidos,competencias específicas, estrategia de evaluación sílabos de las fases de la sesión, y estrategias de enseñanza y aprendizaje. Sin estos elementos, el simulador se convierte en un recurso técnico subutilizado.
En el CEA 360 ATC, el FFS no se utiliza como herramienta aislada, sino como parte de un sistema de entrenamiento orientado a la reducción de riesgo operacional. Cada sesión responde al programa de instrucción que integra escenario, evaluación y retroalimentación estructurada. El propósito no es “completar horas”, sino fortalecer la habilidades y pericias para dar respuesta ante condiciones y amenazas que, en operación real, no permiten margen de improvisación.
El entrenamiento deliberado bajo condiciones controladas tiene un efecto acumulativo. Consolida las competencias operacionales, fortalece la disciplina en cabina y reduce la probabilidad de error en situaciones reales.
La aviación no elimina el riesgo. Lo gestiona.
Y la gestión del riesgo comienza mucho antes de que la tripulación despegue. Comienza en el entorno de entrenamiento adecuado, con herramientas adecuadas y bajo un sistema estructurado.
El simulador, cuando se integra dentro de un CEA con enfoque educativo estructurado basado en la disciplina operacional, deja de ser una tecnología avanzada para convertirse en lo que realmente es: una herramienta de entrenamiento bajo los estándares de calidadd diseñada para mitigar los riesgos y evitar los incidentes graves y accidentes aéreos, es decir; salvar vidas.